La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, envió al Congreso dos proyectos de reforma que definen el proceso para la elección de jueces y magistrados por voto popular, previsto para junio de 2025. Estas reformas buscan implementar la polémica reforma judicial impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, la cual ha generado preocupaciones sobre la independencia del poder judicial. La elección se desarrollará en dos etapas y afectará a más de mil jueces y magistrados.
Ernestina Godoy, consejera jurídica del Ejecutivo, explicó que las reformas enviadas buscan garantizar la “legalidad, imparcialidad y transparencia” del proceso electoral para los jueces. Esta iniciativa ha sido criticada por abrir la puerta a la politización del sistema judicial, ya que los críticos advierten que las cortes podrían llenarse de jueces afines al partido en el poder, poniendo en riesgo la imparcialidad de la justicia.
La Suprema Corte ya admitió una impugnación contra esta reforma, y varios estados, como Guanajuato, han presentado controversias constitucionales. A pesar de las críticas, el partido gobernante Morena, que tiene mayoría en el Congreso, espera una rápida aprobación de las reformas.





