Las repercusiones de la huelga que paralizó durante tres días los principales puertos marítimos de Estados Unidos ya se sienten en los puertos mexicanos de Altamira y Veracruz, según informó la Asociación Mexicana de Agentes de Carga (Amacarga). Juan Pablo Pacheco, presidente del organismo, indicó que, aunque la huelga ha finalizado, las secuelas en el sector logístico mexicano podrían afectar los costos de distribución en el país.
Amacarga detalló en un comunicado que ambos puertos suelen manejar un alto volumen de carga, lo que ha provocado problemas de congestión en los muelles y retrasos en la entrega de mercancías. Pacheco advirtió que esta situación podría incrementar los costos de transporte y almacenamiento, además de prolongar los tiempos de procesamiento y despacho debido a la acumulación de contenedores y el desvío de buques.
La semana pasada, los estibadores de 14 grandes puertos estadounidenses se declararon en huelga en busca de mejores salarios y protección frente a la automatización, aunque posteriormente se llegó a un acuerdo que puso fin a la huelga. Sin embargo, el impacto en la infraestructura portuaria mexicana aún se siente, y se prevé que esto derive en tarifas más altas de almacenamiento y manejo de carga.





