Anoche, viernes 11 de octubre, se llevó a cabo el primer evento masivo del Festival Internacional del Estado de Chihuahua en su Edición Bicentenario en esta frontera. En un escenario montado en el exterior del Centro Cultural Paso del Norte se realizó un concierto que comenzó con La Maldita Vecindad y Los Hijos del 5º Patio quienes pusieron a cantar y bailar a los juarenses al ritmo del rock y el danzón.


Eran pasadas las ocho de la noche cuando el sonido de La Maldita, mezclando ritmos mexicanos con una expresiva guitarra eléctrica y un saxofón lleno de sabor, pusieron de pie a los asistentes, en una presentación cargada de energía. De acuerdo con Alejandra Enríquez Gutiérrez, titular de la Secretaría de Cultura de Chihuahua, se prepararon más de 5 mil sillas para los asistentes. Aunque todas esas sillas estuvieron ocupadas, quedaron sin función en cuanto la música arrancó.



El cantante principal, Rolando ‘Roco’ Ortega, y el guitarrista, Enrique ‘Pato’ Montes, homenajearon a la cultura de los pachucos en Juárez al subir al escenario vistiendo los icónicos zoot suit que tanto definen ese estilo; esta no sería la única ocasión durante la noche en la que la banda se apropiaría respetuosa y cariñosamente de una parte de la personalidad de los fronterizos.
La agrupación originaria de la Ciudad de México presentó varias de sus más exitosas canciones, entre las que destacaron Kumbala, El Gran Circo y, la que ahora es todo un himno del rock en español, Pachuco. En un punto de la interpretación ‘Roco’ invitó al escenario a un grupo de pachucos que acompañaron su canto con baile y llenaron de color la tarima.


El Divo de Juárez, Juan Gabriel, se hizo presente cuando La Maldita interpretó una versión de Querida muy a su estilo, imprimiendo un tono callejero y vivaz a una canción amada por todos los juarenses. Los intérpretes de Pata de Perro no perdieron la oportunidad de recordar en múltiples ocasiones al Pachuco de Oro, Germán Valdés, Tin Tan, cuya imagen apareció en varios momentos en las pantallas que vestían al escenario.
“Otra, otra” fue la petición del público tras anunciar el fin de la participación de La Vecindad tras más de una hora de concierto, petición que fue respondida con la actuación de un par de temas más. Además, utilizaron su tiempo para pedir que se detenga el derramamiento de sangre en la frontera con Estados Unidos, al grito de “Ningún ser humano es ilegal” y “Arriba los migrantes”, expresiones que fueron aclamadas y aplaudidas por los presentes.
Cuando se apagaron las luces no había nadie que no se alegrara de ser vecino de La Maldita Vecindad por una noche.






