Familias rarámuri provenientes de la sierra Tarahumara han comenzado a llegar a esta frontera, como parte de una migración anual que realizan durante el invierno para vender hierbas medicinales y reunir dinero para regresar en primavera a sus comunidades.
Rosalinda Guadalajara Reyes, líder de la colonia Tarahumara, informó que ya han arribado al menos seis familias esta semana, trayendo productos tradicionales como hierbas para el resfriado y alergias. Este fenómeno migratorio puede llegar a involucrar hasta 50 familias durante la temporada.
La falta de trabajo y alimentos en la sierra debido al frío obliga a los rarámuri a trasladarse a la ciudad en busca de sustento. “Bajan porque no tienen qué comer; ni siquiera crecen los quelites ni otros alimentos básicos. Su intención es vender y regresar con recursos para comprar maíz y lo necesario para sobrevivir en la sierra”, explicó Guadalajara Reyes.
Los juarenses son invitados a apoyar su economía adquiriendo sus hierbas medicinales, que suelen vender en mercados o calles de la ciudad. Además, en febrero, algunas familias recurren al “kórima”, una tradición rarámuri que implica compartir sin esperar nada a cambio, para costear su regreso a casa.
Las familias migrantes se alojan temporalmente en la colonia Tarahumara, donde residen 110 familias con aproximadamente 350 habitantes. Esta comunidad se ha convertido en un punto de apoyo clave para los rarámuri durante su estadía en Juárez.





