A 14 años del asesinato de Marisela Escobedo, colectivos feministas y organizaciones civiles recordaron su lucha por justicia y señalaron que el caso sigue siendo una vergüenza para el Gobierno en todos sus niveles. Frente al Palacio de Gobierno, donde fue asesinada en 2010, colocaron veladoras y ofrendas en su honor.
Durante el acto, activistas del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM) destacaron que la impunidad persiste en Chihuahua, donde la violencia contra mujeres y niñas sigue en aumento pese a programas como Spotlight, la Alerta de Género y sentencias internacionales como la de Campo Algodonero. Resaltaron que las madres, al igual que Marisela, son las principales buscadoras de justicia, arriesgando su vida para exigir verdad, justicia y reparación.
Las organizaciones exigieron a los gobiernos implementar medidas para erradicar la violencia contra las mujeres y asignar recursos suficientes para atender esta problemática. “Justicia para Marisela Escobedo es justicia para todas”, proclamaron, en memoria de la activista que luchó incansablemente para que el feminicidio de su hija Rubí Marisol Frayre no quedara impune.





