Chihuahua, Chih.- Rogers López y su familia, refugiados venezolanos, lograron encontrar un hogar seguro en Connecticut gracias a un grupo de voluntarios que se apresuraron a ayudarles antes de que Donald Trump asumiera la presidencia de Estados Unidos. Llegaron en diciembre, y en apenas unas semanas, lograron establecerse en un apartamento amueblado con el apoyo de la comunidad local.
El esfuerzo se da en un contexto de incertidumbre sobre el futuro de los refugiados, ya que se espera que Trump limite las llegadas de migrantes y refugiados durante su mandato. Los grupos de reasentamiento en todo el país están trabajando arduamente para asegurar hogares para aquellos que huyen de la persecución, con la esperanza de que puedan encontrar estabilidad antes de que se endurezcan las políticas migratorias.
“Esto ha sido maravilloso para nosotros”, dijo Karina Cañizarez, esposa de Rogers, agradecida por el apoyo de la comunidad. El trabajo de los voluntarios en Connecticut y otras partes del país ha sido crucial para ofrecer un refugio a las familias en riesgo antes de la nueva administración.





