Ciudad Juárez.- Bajo extrema vigilancia y con alerta roja activada, investigadores forenses y militares reanudarán excavaciones en la zona de El Caracol, en Casas Grandes, luego de que grupos criminales intentaran frenar las búsquedas con trampas explosivas, estrellas ponchallantas y mensajes amenazantes. Desde el miércoles, la caravana de la Fiscalía General del Estado (FGE) ha sido blanco de ataques con artefactos improvisados y obstáculos para impedir su avance en la sierra.
Durante la incursión de ayer jueves, el equipo investigador encontró cartulinas con amenazas, así como dispositivos explosivos hechos con pólvora, tuercas y tornillos, diseñados para herir a quienes los pisen. Asimismo, varias unidades de la Fiscalía y el Ejército sufrieron la ponchadura de neumáticos debido a los objetos metálicos arrojados sobre la carretera. Un mando de la FGE, cuya identidad se mantiene en reserva por seguridad, afirmó que los criminales “ya sabían que regresarían” y dejaron las trampas con el fin de intimidar y causar daños.
A pesar del alto riesgo, las autoridades reforzaron la vigilancia con elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) para continuar las excavaciones, ya que existen indicios de más fosas clandestinas en la zona. Hasta ahora, en esta área se han recuperado 76 cuerpos y restos humanos, lo que la convierte en uno de los mayores hallazgos de narcofosas en Chihuahua.





