Ciudad Juárez.- A casi cinco años del tiroteo racista en el Walmart de El Paso, donde Patrick Crusius asesinó a 23 personas e hirió a otras 22, la Fiscalía del Distrito de El Paso notificó a los familiares de las víctimas que no buscará la pena de muerte, optando por una sentencia de cadena perpetua. La decisión fue comunicada esta semana por el fiscal James Montoya, quien asumió el cargo en enero, de acuerdo con una investigación de El Paso Matters.
Crusius ya fue sentenciado en 2023 a 90 cadenas perpetuas por delitos federales de odio y armas, luego de declararse culpable. Su caso estatal, que avanzaba en paralelo, quedó estancado por la pandemia y los escándalos que rodearon a la exfiscal Yvonne Rosales, señalada por entorpecer el proceso. La decisión de no aplicar la pena capital se suma al historial de irregularidades que ha marcado este caso, el más letal dirigido contra la comunidad hispana en Estados Unidos.
El ataque perpetrado el 3 de agosto de 2019 sigue siendo el sexto tiroteo masivo más mortal en el país. Crusius manejó más de diez horas desde Dallas para atacar a mexicanos y publicó un manifiesto supremacista. Aunque tres fiscales anteriores buscaron la pena de muerte, Montoya optó por no hacerlo, en un giro que ha causado controversia y podría cerrar el proceso judicial sin un juicio estatal completo.





