Ciudad Juárez.- La diferencia entre los datos oficiales del Gobierno federal y los reportes del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) ha destapado una preocupante brecha sobre la situación de los migrantes desaparecidos en Chihuahua. Mientras la narrativa oficial indica apenas 20 casos entre 2019 y 2025, el registro nacional revela que en ese mismo periodo 153 personas extranjeras siguen sin ser localizadas, incluyendo 79 en Ciudad Juárez.
De acuerdo con el Observatorio Ciudadano, el “enfoque diferenciado” que utiliza la autoridad para etiquetar como migrante a una persona desaparecida ha dejado fuera a 133 extranjeros, como la hondureña Juny Lorey Agurcia Rodríguez, quien desapareció en junio de 2024. Su caso, aunque está vigente en el RNPDNO, no fue clasificado como desaparición de migrante, lo que ha complicado el acceso de su familia a medidas de búsqueda especializadas. Esta situación no es aislada: casos similares se repiten en los municipios de Chihuahua, Cuauhtémoc, Jiménez, Ocampo y Ojinaga.
En Juárez, las nacionalidades más afectadas son guatemalteca, estadounidense, venezolana y nicaragüense, mientras que las desapariciones ocurrieron en zonas como Rancho Anapra, Waterfill Río Bravo y la colonia Chaveña. Además, el Gobierno tampoco considera como migrantes a mexicanos que intentaban cruzar a Estados Unidos y desaparecieron en su trayecto, como ocurrió en Coyame del Sotol. Expertos en derechos humanos advierten que esta falta de clasificación impide una atención efectiva y visibiliza una grave omisión institucional que deja en el limbo a decenas de familias que siguen buscando a sus seres queridos.





