Ciudad Juárez.– La prolongada sequía que afecta al estado de Chihuahua continúa generando impactos directos en distintos sectores, entre ellos el ganadero, donde ya se reporta una disminución en la disponibilidad de reses para sacrificio, lo cual amenaza con encarecer aún más los productos cárnicos en la región. Así lo dio a conocer Antonio Delgado Aguayo, director del rastro TIF en Cuauhtémoc, quien tras reuniones con productores del noroeste del estado alertó sobre la crítica situación que atraviesa el sector.
De acuerdo con el funcionario, desde que se detectó la presencia del gusano barrenador en noviembre de 2023, se cerraron las fronteras para la exportación de ganado, obligando a que gran parte de las reses se trasladen hacia el sur del país. Esta reconfiguración en la logística ganadera ha provocado una ligera caída en el consumo local de carne y un aumento en los precios. Aunque actualmente el rastro sacrifica un promedio diario de 109 vacas, la cifra podría ir a la baja, según los ganaderos, debido a la escasez de animales para engorda.
La situación se complica aún más en la temporada de Cuaresma, cuando tradicionalmente se reduce el consumo de carne. Sin embargo, ahora el problema no sólo radica en la demanda, sino en la dificultad para encontrar ganado en condiciones óptimas para sacrificio. Delgado Aguayo anticipó que en el corto plazo podría haber una menor oferta de carne y un alza sostenida en los precios, lo que afectará directamente al bolsillo de los consumidores en todo el estado.





