H. Cd de Chihuahua.- La comunidad de paracaidistas en Inglaterra atraviesa uno de sus momentos más difíciles tras el fallecimiento de Jade Damarell, una mujer de 32 años apasionada por el deporte aéreo, quien perdió la vida el pasado 28 de abril durante un salto desde 3 mil metros de altura en Shotton Colliery.
Su muerte, inicialmente considerada un accidente, ha abierto un fuerte debate sobre la salud mental en los deportes extremos.
Con más de 400 saltos registrados y reconocida por su entrega en la disciplina, Jade era parte activa del grupo Sky High Skydiving, donde realizaba constantes entrenamientos y exhibiciones.
La noticia de que pudo haberse tratado de un acto deliberado ha conmocionado a amigos, compañeros e instructores, quienes hoy se enfrentan a la necesidad urgente de visibilizar los retos emocionales que viven incluso los atletas más experimentados.
Organizaciones vinculadas al paracaidismo ya discuten la implementación de protocolos de apoyo psicológico preventivo en estos entornos.





