Un tribunal federal dictó auto de formal prisión contra Luis Cárdenas Palomino, exdirector de Seguridad Regional de la desaparecida Policía Federal, por omitir frenar el tráfico de armas en el operativo “Rápido y Furioso”, que permitió el ingreso de armamento ilegal a manos del crimen organizado.
La resolución revoca el fallo emitido en enero por la jueza Karina Rábago, quien había desestimado las pruebas en su contra. Ahora se le acusa formalmente por su probable responsabilidad en facilitar, por omisión, la entrada de miles de armas al país bajo el encubrimiento de un acuerdo fallido con autoridades de Estados Unidos.
Cárdenas Palomino se encuentra recluido en el penal del Altiplano por otra causa penal relacionada con tortura. Con esta nueva resolución, se convierte en el principal exfuncionario del círculo de Genaro García Luna con dos procesos federales activos.
El operativo “Rápido y Furioso” ha sido duramente cuestionado por su impacto en la violencia, pues cientos de las armas ingresadas terminaron involucradas en homicidios, enfrentamientos y ataques contra civiles y autoridades.





