Agentes federales de migración arrestaron a 44 personas en diversas zonas de Los Ángeles durante un operativo que derivó en enfrentamientos, uso de granadas aturdidoras y protestas frente a centros de detención, en un contexto de creciente presión del gobierno de Donald Trump por intensificar las deportaciones.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ejecutó órdenes de registro en al menos tres lugares, aunque activistas reportaron operativos en siete puntos, incluyendo almacenes, tiendas y un restaurante. En el distrito de la moda, los agentes actuaron bajo sospechas de documentación falsa. Durante la redada, manifestantes fueron dispersados con gases y granadas, mientras exigían la liberación de los detenidos.
La alcaldesa Karen Bass condenó las acciones y las calificó como un intento de “sembrar terror”. Defensores denunciaron deportaciones exprés, incluyendo el caso de un hombre detenido en un Home Depot y repatriado a México horas después. La redada ocurre mientras ICE reporta un promedio de mil 600 arrestos diarios a nivel nacional.





