Ciudad Juárez.- La gobernadora María Eugenia Campos Galván descartó que el hallazgo de 381 cuerpos sin cremar en un crematorio de Ciudad Juárez esté vinculado al crimen organizado. Durante una visita a esta frontera, aseguró que el caso responde a una operación de personas sin escrúpulos que vieron en la muerte un negocio silencioso y lucrativo, aprovechando los permisos legales otorgados por instancias municipales, estatales y federales.
Campos Galván enfatizó que el establecimiento contaba con inspecciones regulares por parte de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coespris) durante los últimos cuatro años, lo que complica aún más la dimensión del caso. Según sus declaraciones, la operación del crematorio —ubicado en la colonia Granjas Polo Gamboa— fue diseñada para no generar sospechas, a pesar de las licencias en regla.
“Lo que sucedió es que fueron personas completamente irresponsables, sin escrúpulos, que le dieron mal uso a estas licencias… generando un número importante de personas fallecidas que no fueron llevadas a su destino final”, afirmó. La mandataria lamentó que el marco legal haya sido utilizado para evadir responsabilidades y manipular el sistema de disposición de cadáveres con fines económicos.
Sobre el proceso legal en curso, detalló que la persona detenida al momento del aseguramiento del inmueble sigue bajo resguardo de la Fiscalía General del Estado, mientras continúan las investigaciones. Aunque evitó dar más detalles por tratarse de un caso activo, Campos Galván adelantó que se trata de un “negocio muy bien pensado” que logró evadir la detección a pesar de los controles institucionales.





