“Ya estamos hartos”
El reciente traslado, sin explicación pública ni respaldo judicial visible, de Abraham Alejandro F. D., presunto asesino del pequeño Jasiel Giovanny Castellano Loya, desde el penal femenil de Aquiles Serdán a la Fiscalía Zona Centro, es un insulto a la memoria de un niño que fue brutalmente arrebatado de este mundo.
¿Qué clase de autoridad permite que un imputado por infanticidio solicite una “reunión” con la madre de su víctima? ¿En qué manual de justicia cabe semejante atrocidad? ¿Y por qué el silencio? ¿Dónde están los comunicados, las explicaciones, las órdenes firmadas?
“Ya estamos hartos”
Esto no es un error administrativo. Esto es una negligencia que huele a complicidad o, cuando menos, a una alarmante falta de ética y sentido común por parte de quienes se supone deben protegernos.
A las autoridades penitenciarias, a la Fiscalía Zona Centro y al Gobierno del Estado: respondan. ¿Quién autorizó este traslado? ¿Con qué propósito? ¿Bajo qué marco legal se permite que un acusado por un crimen tan atroz tenga contacto con la familia de su víctima?
Y si no hay respuesta, entonces que haya consecuencias.
“Ya estamos hartos”





