Ciudad Juárez.- En medio de una jornada marcada por tensiones y posturas encontradas, concluyeron anoche las mesas de diálogo entre legisladores y productores agrícolas para discutir la controvertida Nueva Ley General de Aguas. El encuentro, realizado en el Congreso del Estado, finalizó luego de recibir formalmente las propuestas del sector agrícola, que serán analizadas una a una por los diputados. El rechazo a la iniciativa fue evidente desde el inicio, con la participación de representantes de los módulos de riego 05 y 09, quienes insistieron en los riesgos que representa la reforma para los derechos históricos de uso del agua.
Un momento de alta tensión se vivió cuando Martín Solís Bustamante, líder social identificado con posturas a favor de la reforma, fue increpado por los asistentes tras expresar su respaldo a la nueva ley. Entre jaloneos y empujones, tuvo que ser retirado del lugar por el personal de seguridad del Congreso para evitar una confrontación física. A lo largo del evento, se colocaron pancartas y lonas con mensajes en contra de la ley, las cuales fueron visibles incluso después de que varios participantes abandonaran el recinto pasadas las 20:00 horas.
En este contexto, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, manifestó públicamente su oposición a la propuesta legislativa, argumentando que afecta a quienes han trabajado la tierra por generaciones al limitar su derecho sobre los pozos. Campos subrayó que Chihuahua enfrenta una situación única en materia hídrica, y advirtió que modificar el esquema actual de gestión podría tener efectos negativos graves. Hizo un llamado a los legisladores de Morena a escuchar las preocupaciones del campo, enfatizando que este debate es independiente al cumplimiento de los tratados internacionales de agua con Estados Unidos.





