Los accesos a los cruces internacionales de Ciudad Juárez amanecieron este jueves con refuerzos en los bloqueos instalados por productores agrícolas, quienes colocaron nuevas unidades de carga y vehículos para impedir el paso en zonas de importación y exportación.
Desde la madrugada se observaron ampliaciones en puntos como el Puente Libre, donde un tráiler y tres unidades de trabajo fueron estacionados para cerrar por completo los carriles de operación. La medida se replicó en los cruces de Palomas-Columbus, Jerónimo-Santa Teresa, Córdova-Américas, Zaragoza-Ysleta y Guadalupe–Tornillo.
“Alerta nacional: el campo mexicano está bajo ataque”, expresaron productores de la región al señalar que las reformas aprobadas a la Ley General de Aguas y a la Ley de Aguas Nacionales modifican el régimen de concesiones, crean nuevas figuras de delitos hídricos y eliminan la libre transmisión de títulos entre particulares. De acuerdo con los manifestantes, estos cambios generan incertidumbre sobre el uso y la propiedad del recurso en zonas agrícolas.
Durante la noche, los grupos que permanecieron en los puentes se resguardaron en casas de campaña, dentro de vehículos y alrededor de fogatas. Elementos de la Guardia Nacional asignados a la vigilancia confirmaron que las garitas de ingreso y abandono continuaron bloqueadas con tractores, camionetas y maquinaria agrícola para impedir las operaciones fronterizas.
Los organizadores de las movilizaciones reiteraron que los cierres se mantendrán el tiempo necesario y no descartaron que puedan prolongarse por días. Aunque se habló de un cierre total, las acciones de esta mañana se mantuvieron sin nuevos incrementos, más allá del refuerzo de vehículos que se colocaron en los accesos principales.
Mientras los puentes siguen ocupados con maquinaria y vehículos agrícolas, las filas de transporte se mantienen detenidas, en un escenario que dependerá de los próximos anuncios sobre la reforma y de la permanencia de los productores en los cruces.





