Tras una nueva asamblea entre el Gobierno de México, campesinos y transportistas para abordar temas como acceso al agua, seguridad en carreteras y precios de cosechas, los trabajadores agrícolas acusaron al gobierno de mantener un diálogo “cerrado” y advirtieron que, de no ser escuchados, tomarían no solo carreteras y aduanas, sino también puertos marítimos. La Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC), el Movimiento Agrícola Campesino y el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano exigieron precios dignos y la creación de una reserva de alimentos, solicitando retirar del mercado un millón de toneladas de sorgo y otro millón de trigo para estabilizar los precios. El líder campesino Eraclio “Yako” Rodríguez señaló que, ante la falta de acuerdos, se preparan para nuevas manifestaciones en carreteras, fronteras y puentes internacionales, y enfatizó que es necesario defender a sus familias y su producción. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, reiteró que las mesas de trabajo continuarán para llegar a acuerdos que apoyen al campo mexicano.





