La Cámara de Senadores incrementó de forma alarmante su presupuesto destinado a servicios de alimentación y cafetería, alcanzando los 18.8 millones de pesos entre enero y septiembre de 2025. Según el Informe del Ejercicio del Presupuesto de Egresos, esta cifra representa un aumento del 40% en comparación con los 13.4 millones ejercidos en el mismo periodo del año anterior, bajo la gestión de la Junta de Coordinación Política que encabeza Adán Augusto López.
Lo más controvertido es que este sobrecosto de 5.4 millones de pesos se generó tras la cancelación de contratos previos que buscaban, supuestamente, combatir la corrupción; sin embargo, el cambio de proveedores resultó en una carga mayor al erario, contradiciendo los principios de “Austeridad Republicana” que pregona el actual gobierno.
El desglose de los gastos revela que los recursos se dispersaron en más de 2,500 reuniones de comisiones, 73 banquetes tipo buffet para sesiones legislativas y cientos de servicios de cafetería para oficinas administrativas. Para el cierre de 2025, el Senado adjudicó un contrato por 20 millones de pesos a la empresa Mobiliarios Mifflin S.A. de C.V., monto que ya incluye el IVA y que consolida la tendencia al alza en los gastos de operación del recinto.
Mientras otras dependencias federales enfrentan recortes operativos, los 128 senadores y sus equipos técnicos han mantenido privilegios alimenticios que superan las proyecciones iniciales, evidenciando una desconexión entre el manejo administrativo interno y las promesas de control de gasto público a nivel nacional.





