Las autoridades mexicanas, en coordinación con agencias internacionales, ejecutaron este miércoles 24 de diciembre cuatro cateos simultáneos en inmuebles de la Ciudad de México y el Estado de México vinculados a Ryan James Wedding, exatleta olímpico canadiense y actual líder de una red transnacional de narcotráfico. Wedding, conocido en el mundo criminal como “El Jefe” o “Gigante”, es uno de los diez fugitivos más buscados por el FBI, con una recompensa vigente de 15 millones de dólares por información que lleve a su captura.
Durante los operativos, elementos de las Fuerzas Armadas y de la policía federal aseguraron dosis de metanfetamina y marihuana, además de un arsenal de objetos de lujo que incluyen 62 motocicletas de alta gama, obras de arte y, de manera simbólica, dos medallas olímpicas que pertenecían al exsnowboarder, quien representó a Canadá en Salt Lake City 2002 antes de aliarse con el Cártel de Sinaloa.
Ryan Wedding es acusado por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos de dirigir una organización que trafica aproximadamente 60 toneladas de cocaína al año, utilizando rutas que conectan Colombia con Canadá a través de territorio mexicano y el sur de California. Más allá del trasiego de drogas, el historial delictivo de Wedding incluye la orquestación de múltiples asesinatos, destacando el homicidio de un testigo protegido en Medellín, Colombia, ocurrido en enero de 2025 para intentar frenar su extradición.
Tras estos recientes cateos, los inmuebles han quedado bajo resguardo ministerial mientras las autoridades intensifican la búsqueda del canadiense, quien se presume permanece oculto en México protegido por estructuras del crimen organizado; esta acción representa un golpe estratégico a su infraestructura logística y financiera en el cierre de un año marcado por la cacería internacional contra el apodado “Enemigo Público”.





