El remo nacional sufrió una pérdida irreparable este miércoles 24 de diciembre tras confirmarse el fallecimiento de Juan Carlos Cabrera a los 34 años de edad. La Federación Mexicana de Remo dio a conocer la noticia a través de sus canales oficiales, lamentando la partida de quien fuera su máximo referente en la última década y digno representante de México en los Juegos Olímpicos de Río 2016.
Cabrera, quien destacó en la extenuante prueba de single scull, fue un atleta que personificó la disciplina y el sacrificio silencioso, logrando posicionar al país en los podios de Juegos Panamericanos y diversas competencias internacionales. Hasta el momento, las autoridades deportivas no han revelado las causas exactas del deceso, pero el gremio olímpico ya se ha volcado en mensajes de apoyo para su familia, recordando su legado como una fuente de inspiración para las futuras generaciones de remeros que buscan trascender en el alto rendimiento.
Esta triste jornada se ha convertido en un doble luto para el olimpismo mexicano, pues el deceso de Cabrera coincidió con la muerte de Ricardo Contreras, quien fuera el histórico dirigente de la Federación Mexicana de Boxeo durante décadas. Mientras el Comité Olímpico Mexicano y la Conade expresan sus condolencias, la comunidad deportiva nacional se detiene en esta víspera de Navidad para honrar la memoria de dos figuras que, desde sus respectivas trincheras, dedicaron su vida a fortalecer la presencia de México en el escenario deportivo mundial.
La partida de Cabrera deja un hueco profundo en el remo, un deporte que requiere de una fortaleza mental excepcional que él siempre demostró dentro y fuera del agua, dejando una huella imborrable en la historia del deporte federado que será recordada con respeto y solemnidad en los próximos años.





