Julio César Chávez confesó recientemente el duro regaño que le propinó a su hijo, Julio César Chávez Jr., tras su deportación de Estados Unidos en agosto de 2025. El exboxeador fue contundente al advertirle que el camino de las adicciones solo tiene tres salidas: la cárcel, el hospital o la muerte, instándolo a madurar antes de que las consecuencias sean fatales.
Durante una entrevista en el programa La Saga, el “César del Boxeo” compartió la angustia de ver a su primogénito en estados de vulnerabilidad extrema dentro de las clínicas de rehabilitación y el impacto de su reciente arresto, el cual inicialmente confundió con un secuestro hasta que fue informado de la intervención de los agentes del ICE en California.
La situación jurídica de Chávez Jr. es crítica, ya que actualmente se encuentra vinculado a proceso por delitos de delincuencia organizada y tráfico de armas, enfrentando acusaciones de presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. Según investigaciones de la FGR, el boxeador habría sido utilizado por la organización criminal para castigar físicamente a miembros que incurrían en indiscreciones, un señalamiento que el “Junior” ha negado rotundamente calificándose como inocente.
A pesar de la gravedad de los cargos, un juez le otorgó libertad provisional bajo medidas cautelares, lo que le permitirá retomar su carrera deportiva con una pelea programada para el 24 de enero de 2026, mientras su padre mantiene la esperanza de que este proceso legal sirva como el correctivo definitivo para su vida personal.





