El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció este viernes 2 de enero de 2026 un presunto bombardeo ejecutado por fuerzas de Estados Unidos contra embarcaciones en aguas internacionales, ubicando el ataque a unas 384 millas náuticas al sur de las costas de Oaxaca, México. A través de un mapa publicado en su cuenta de X, el mandatario colombiano alertó a los gobiernos de la región sobre la posible ubicación de sobrevivientes que se lanzaron al mar para escapar de la ofensiva militar. Según Petro, el ataque dejó un saldo de tres personas muertas, mientras que el resto de los tripulantes permanecen como náufragos en el Océano Pacífico.
El mandatario informó que la Armada de Colombia está dispuesta a colaborar en las tareas de búsqueda y rescate, subrayando su postura crítica ante estas operaciones de la administración Trump, las cuales califica de ilegales y desproporcionadas al afectar a campesinos o pescadores que, según su visión, son víctimas de la necesidad económica.
Esta denuncia coincide con reportes recientes del Comando Sur de Estados Unidos, que confirmó operaciones contra el “narcoterrorismo” en el Pacífico oriental durante los últimos días de diciembre y el 1 de enero, aunque sin precisar coordenadas exactas. Washington sostiene que sus ataques van dirigidos a organizaciones criminales internacionales y que los tripulantes suelen abandonar las naves “saltando por la borda” tras ser interceptados. Por su parte, el Gobierno de México, a través de la Secretaría de Marina (SEMAR) y la presidenta Claudia Sheinbaum, ha mantenido una postura de cautela, priorizando la ayuda humanitaria a náufragos bajo convenios internacionales, pero rechazando cualquier intervención militar extranjera en su mar territorial. Mientras la cifra de fallecidos en este tipo de operativos asciende a 110 desde septiembre de 2025, la tensión diplomática crece entre Bogotá y Washington, dejando a los gobiernos de la zona en alerta ante la presencia de sobrevivientes en aguas cercanas a la soberanía mexicana.





