Dicen que Sagitario es un signo de fuego, impulsivo, desconfiado y obstinado en sus creencias.
El horóscopo para alguien nacido un 23 de noviembre podría haber dicho algo así:
“Llegarán momentos de tensión y juzgamiento. Las decisiones del pasado volverán a tocar a tu puerta. Tendrás cambios bruscos en el poder y enfrentarás consecuencias que creías controladas. Personas lejanas hablarán de ti, y tu nombre estará en discusiones internacionales. Cuidado con los excesos de confianza: lo que parecía estable puede tambalear.”
Curiosamente, ese “mensaje de las estrellas” encajaría con lo ocurrido:
• su figura quedó rodeada de acusaciones, denuncias y presión internacional,
• antiguos aliados se alejaron,
• y su liderazgo entró en una etapa de tensión, incertidumbre y confrontación política.
Más que astrología, la coincidencia refleja algo real:
las decisiones de años atrás terminaron regresando… y el destino —o la historia— pasó factura.





