Un fuerte sismo de magnitud 6.2 sacudió la costa oeste de Japón la mañana de este martes 6 de enero de 2026, teniendo como epicentro la prefectura de Shimane. El movimiento telúrico, ocurrido a las 10:18 horas locales, alcanzó una intensidad de 5 superior en la escala Shindo en la ciudad de Yasugi, lo que provocó evacuaciones preventivas en oficinas y centros comerciales de localidades cercanas como Matsue.
A pesar de la fuerza del temblor y de las réplicas posteriores de magnitudes 5.1 y 4.5, la Agencia Meteorológica de Japón no emitió alerta de tsunami, informando que no se detectaron anomalías en la central nuclear de Shimane ni daños estructurales graves en la infraestructura básica de la región tras las primeras inspecciones aéreas realizadas por el ejército nipón.
Las autoridades de emergencia y bomberos en Matsue reportaron haber recibido llamadas para atender a personas con lesiones menores causadas por caídas de objetos, mientras que la operadora ferroviaria JR West suspendió parcialmente el servicio del tren bala Shinkansen debido a cortes intermitentes en el suministro eléctrico. La primera ministra, Sanae Takaichi, instó a la población a mantenerse alerta ante la posibilidad de nuevas réplicas de intensidad similar durante las próximas 72 horas, recordando la vulnerabilidad del archipiélago al encontrarse en el Anillo de Fuego del Pacífico.
Este evento ocurre en un contexto de vigilancia extrema en Japón, país que registra cerca de 1,500 sismos anuales y que mantiene protocolos de seguridad estrictos para proteger a sus 125 millones de habitantes frente a desastres naturales de gran escala.





