El Gobierno Federal, a través de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), oficializó este 5 de enero de 2026 la expropiación de 48,661 metros cuadrados de propiedad privada para la consolidación del Tren Maya. La medida, publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF), afecta a 14 inmuebles estratégicos ubicados en los estados de Campeche, Tabasco, Yucatán y Quintana Roo.
Bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, esta acción se justifica por causa de utilidad pública, fundamentada en el artículo 27 constitucional, con el fin de garantizar la conectividad y el desarrollo económico del sureste mexicano. Los terrenos expropiados se integrarán a los tramos 1, 2, 3, 5 y 6 del proyecto, permitiendo la construcción de infraestructura complementaria y estaciones en municipios clave como Solidaridad, Tulum y Umán.
Las notificaciones a los propietarios iniciarán de inmediato, otorgando un plazo de 15 días hábiles para que los interesados presenten pruebas o manifestaciones ante la Unidad de Asuntos Jurídicos de la Sedatu. Llama la atención que en siete de los predios, incluyendo uno de más de 44 mil metros cuadrados en Yucatán, la declaratoria incluye la leyenda “No consta” en los datos catastrales, lo que dificulta la identificación directa de los dueños en los registros públicos.
A pesar de esto, la Ley de Expropiación permite la ocupación inmediata de los terrenos para evitar retrasos en la obra prioritaria, la cual es operada en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional. Con este paso, el gobierno reafirma su compromiso con el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030, proyectando al Tren Maya no solo como un transporte turístico, sino como un corredor humanitario y logístico esencial para la equidad regional.





