El gobierno interino de Venezuela, encabezado por Delcy Rodríguez, decretó siete días de duelo nacional tras la operación militar estadounidense del 3 de enero que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. La medida fue anunciada para honrar a los “jóvenes mártires” que, según el oficialismo, murieron defendiendo al país durante el ataque.
Rodríguez expresó profundo pesar por las imágenes de los cuerpos y destacó que su decisión busca rendir homenaje a quienes perdieron la vida “defendiendo Venezuela y al presidente Nicolás Maduro”. El decreto se produce en medio de una grave crisis política y militar tras la incursión estadounidense.
Aunque las cifras oficiales sobre las víctimas varían, se ha reportado la muerte de decenas de militares venezolanos y cubanos durante el operativo. La decisión de luto también refleja la postura de las autoridades venezolanas, que califican la intervención como una agresión y exigen la liberación de Maduro y Flores.





