El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, se pronunció este jueves 8 de enero de 2026 sobre la muerte de Renée Nicole Good, la ciudadana estadounidense de 37 años que fue abatida por un agente de ICE en Minneapolis. Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, Vance reconoció que el fallecimiento de la mujer es una “completa tragedia“, aunque matizó inmediatamente sus palabras al asegurar que fue una “tragedia provocada por ella misma“.
El vicepresidente defendió la actuación del oficial federal, argumentando que este goza de “inmunidad absoluta” por encontrarse en el cumplimiento de su deber durante un operativo migratorio. Vance también arremetió contra las autoridades locales, acusando a la víctima de ser una activista “cegada por la ideología de izquierda” que supuestamente intentó atropellar a los agentes con su vehículo antes de recibir los disparos mortales.
La postura de la administración Trump ha generado un choque directo con el gobernador de Minnesota, Tim Walz, y el alcalde Jacob Frey, quienes han calificado el tiroteo como un acto “imprudente” y no de defensa propia, basándose en videos de testigos que muestran que el auto se alejaba de la escena. JD Vance acusó a Walz de “perseguir” injustamente al agente federal y de intentar obstaculizar las labores de seguridad nacional en un estado que se ha vuelto el epicentro de las protestas contra las redadas masivas.
Mientras Minneapolis permanece bajo estado de emergencia y enfrenta una segunda jornada de manifestaciones violentas bajo el lema “ICE fuera de Minnesota“, el gobierno federal reafirmó su respaldo total a las fuerzas del orden, subrayando que no permitirán que “movimientos radicales” pongan en riesgo la integridad de los oficiales que ejecutan la política de deportaciones masivas en este 2026.





