El senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, negó haber viajado en primera clase durante sus recientes traslados a Europa, específicamente a París y Roma, luego de que en redes sociales circularan fotografías que presuntamente lo muestran en un asiento de alta gama durante su vuelo de regreso. El legislador sostuvo que las aerolíneas en las que viajó no cuentan con primera clase, por lo que rechazó las versiones que lo señalan por un supuesto uso de privilegios.
La polémica se avivó luego de que el periodista Gustavo Macalpin afirmara, durante el noticiero de Azucena Uresti en Radio Fórmula, que Fernández Noroña viajó en la clase Premier One. De acuerdo con la descripción ofrecida, este tipo de servicio incluye un asiento individual de mayor amplitud que puede convertirse en cama, prioridad en el proceso de documentación y abordaje, así como un menú exclusivo y atención diferenciada durante el vuelo.
Las imágenes difundidas generaron reacciones encontradas en redes sociales, donde algunos usuarios cuestionaron la congruencia del senador con el discurso de austeridad que promueve la llamada Cuarta Transformación, mientras que otros defendieron su versión y señalaron que viajar en una clase superior no implica necesariamente un gasto excesivo ni un uso indebido de recursos públicos.
Hasta el momento, Fernández Noroña no ha detallado el costo del boleto ni si el viaje fue cubierto con recursos propios o institucionales, aunque reiteró que no se trató de primera clase. El tema se suma a otros episodios recientes en los que figuras públicas han sido objeto de escrutinio por sus viajes al extranjero y el tipo de servicios utilizados, en un contexto de alta sensibilidad pública respecto al uso de recursos y la coherencia entre discurso y práctica.





