La Secretaría de Educación de Jalisco, en coordinación con el gobierno estatal, determinó la suspensión total de clases presenciales para este lunes 23 de febrero en todos los niveles educativos, tanto en planteles públicos como privados. Esta medida responde al Código Rojo decretado por el gobernador Pablo Lemus tras los narcobloqueos y la quema de vehículos registrados en la entidad.
Las autoridades universitarias, incluyendo la Universidad de Guadalajara y su Red Universitaria, se sumaron al paro de actividades para proteger a la comunidad estudiantil, mientras criminales difundían videos de las unidades incendiadas en diversas arterias viales del estado.
En Colima y Michoacán, las autoridades educativas replicaron la suspensión de labores en todos los turnos, argumentando que la prioridad es garantizar la seguridad de estudiantes y docentes ante los operativos federales y las reacciones violentas del grupo delictivo.
El gobierno michoacano reforzó la vigilancia en sus límites estatales, mientras que en Colima se instó a los padres de familia a mantenerse informados únicamente por canales oficiales. Estas entidades han sido de las más afectadas por la quema de camiones y bloqueos que buscan impedir el libre tránsito y la acción de las fuerzas de seguridad tras el abatimiento del líder criminal.
La medida preventiva se extendió a estados como Nayarit, Querétaro y Oaxaca, donde a pesar de la distancia con el epicentro del operativo, se reportaron incidentes o riesgos latentes. En Querétaro, aunque el gobierno local afirmó que la entidad permanece en calma, se optó por la modalidad remota en instituciones como la UNAM Juriquilla para evitar traslados innecesarios.
Por su parte, en Oaxaca se suspendieron actividades específicamente en el Istmo de Tehuantepec, zona donde se registraron hechos de violencia vinculados a la movilización nacional de las células delictivas que reaccionaron al golpe contra su estructura.
En el centro y sureste del país, la Universidad Veracruzana y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla también cancelaron actividades presenciales ante la incertidumbre generada por la quema de comercios y transporte en regiones vecinas. La BUAP, que alberga a más de 95 mil alumnos, calificó la decisión como necesaria para priorizar el bienestar de las familias frente a la presencia de grupos armados en carreteras.
Las instituciones exhortaron a la población a no difundir rumores ni videos grabados por los mismos criminales que circulan en plataformas digitales, con el fin de evitar la propagación de alarma innecesaria entre la ciudadanía.





