La actriz Maribel Guardia y el exboxeador Julio César Chávez rechazaron categóricamente que el uso de un chip de Naltrexona haya provocado el infarto que terminó con la vida de Julián Figueroa. En un video compartido en redes sociales, ambos desmintieron las acusaciones de Imelda Tuñón, quien responsabilizó a la actriz y a su esposo, Marco Chacón, por el fallecimiento del joven. El gran campeón mexicano, propietario de clínicas de rehabilitación, calificó como mentira que dicho dispositivo sea mortal, argumentando que incluso su hijo, Julio César Chávez Jr., ha consumido sustancias con el chip implantado sin sufrir consecuencias cardíacas graves.
Durante la charla, Chávez explicó que el implante es un auxiliar en la lucha contra las adicciones que él mismo ha utilizado en el pasado. Relató que, aunque el dispositivo busca generar rechazo al consumo, muchos pacientes recaen estando bajo el tratamiento sin que esto derive en episodios fatales. El exdeportista enfatizó que la Naltrexona no provoca muertes ni infartos, y lamentó que se juzgue a los padres de familia que, en medio de la desesperación por salvar a sus hijos del abismo de las drogas y el alcohol, recurren a diversas alternativas médicas y terapéuticas.
Maribel Guardia aclaró que su hijo se sometió al procedimiento de manera totalmente voluntaria y consciente tras haber cumplido un periodo de limpieza de mes y medio en una clínica especializada. La actriz subrayó que Julián tenía 27 años y tomó la decisión de ponerse el chip estando sobrio, por lo que descartó cualquier negligencia o relación directa entre el medicamento y su muerte. Guardia compartió el dolor que enfrentan las familias durante los múltiples internamientos y procesos de rehabilitación, defendiendo que su única intención fue siempre brindar acompañamiento y esperanza a su hijo.
Ambas figuras públicas hicieron un llamado a la empatía y a la prevención, instando a los padres de familia a mantener una atención constante sobre el comportamiento de sus hijos. Julio César Chávez recordó que su propio hijo enfrentó más de 15 internamientos antes de lograr la sobriedad, reafirmando que el camino de la recuperación es sumamente complejo y lleno de desafíos. Con este testimonio, buscan limpiar el nombre del tratamiento médico y cesar las especulaciones sobre las causas del fallecimiento de Figueroa, centrando la discusión en la complejidad de la enfermedad de la adicción.




