Un frente frío extremo ha provocado una catástrofe meteorológica en el sureste de Brasil, dejando un saldo preliminar de 28 personas fallecidas y al menos 40 desaparecidos en el estado de Minas Gerais.
El municipio de Juiz de Fora se ha convertido en el epicentro del desastre, registrando 21 de las víctimas mortales y el colapso de barrios enteros, como el Parque Jardim Burnier, donde una docena de viviendas fueron sepultadas por deslizamientos de tierra. El gobernador Romeu Zema calificó la situación como un momento de profunda tristeza, señalando que en tan solo unas horas llovió el volumen equivalente a todo un mes, lo que ha colapsado la infraestructura regional.
La magnitud de los daños se extiende hasta el municipio de Ubá, donde la incomunicación por el corte de carreteras y puentes dificulta las labores de rescate para los más de 500 efectivos desplegados en la zona. Hasta el momento, las fuerzas de seguridad han logrado rescatar a 98 personas con vida, mientras perros rastreadores buscan sobrevivientes entre los escombros de 74 casas destruidas.
La emergencia ha obligado a cerca de 700 habitantes a abandonar sus hogares, muchos de los cuales se encuentran ahora refugiados en colegios habilitados como albergues, mientras miles de familias permanecen sin acceso a servicios básicos de agua y electricidad.
Ante la gravedad de los hechos, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ordenó desde Abu Dabi la movilización inmediata del gobierno federal y el envío de equipos de salud pública para asistir a los damnificados. Las autoridades estatales han emitido alertas críticas a la población que habita en zonas de ladera, instándoles a evacuar de inmediato ante el riesgo geológico inminente.
Esta nueva tragedia se suma a una preocupante serie de eventos climáticos extremos que han azotado a Brasil en los últimos años, recordando las inundaciones históricas en Rio Grande do Sul y los deslaves en Petrópolis que han cobrado cientos de vidas.
El pronóstico para las próximas horas es desalentador, ya que se espera la llegada de un nuevo frente frío y la formación de un área de baja presión atmosférica que intensificará las lluvias en diversas zonas de Minas Gerais, incluida la capital, Belo Horizonte. El vicegobernador Mateus Simões advirtió que la inestabilidad climática persistirá al menos hasta el jueves, manteniendo en alerta máxima a la región más poblada del país.
Mientras los primeros camiones con ayuda humanitaria comienzan a llegar a las zonas de desastre, los equipos de emergencia trabajan a contrarreloj para localizar a los desaparecidos antes de que las nuevas precipitaciones compliquen aún más las operaciones de búsqueda.
🚨 #ALERTA | Al menos 28 muertos y 40 personas desaparecidas tras intensas lluvias y deslizamientos de tierra en Minas Gerais, Brasil. pic.twitter.com/90cUyCWJ7V
— Mundo en Conflicto 🌎 (@MundoEConflicto) February 24, 2026




