Desde el Monumento a Benito Juárez, cientos de mujeres comenzaron a reunirse la tarde del 8 de marzo para participar en la marcha incluyente con motivo del Día Internacional de la Mujer, una movilización que avanzó por el centro de Ciudad Juárez hasta llegar a la Cruz de Clavos, en el Puente Internacional Paso del Norte.
La concentración inició desde el mediodía alrededor del monumento, donde colectivas, organizaciones sociales y familias completas se congregaron con pancartas, cartulinas y mantas. Los mensajes recordaban a mujeres víctimas de feminicidio y desaparición, mientras otras participantes portaban paliacates y playeras en tonos morado, verde, negro y rosa.
Previo al inicio del recorrido, sobre la plataforma de un tráiler se realizó una sesión de zumba en la que participaron decenas de mujeres mientras el contingente terminaba de organizarse.
La marcha comenzó a avanzar por la calle Constitución, encabezada por familiares de mujeres víctimas de feminicidio y desaparición. Detrás de ellas caminaron mujeres embarazadas, madres con infancias y personas con discapacidad; posteriormente continuaron otras mujeres participantes, seguidas por un bloque de disidencias y comunidad LGBTQ+, mientras que al final se integró un contingente mixto.
Durante el trayecto por Juan de Dios Peza y Francisco I. Madero, las asistentes levantaban carteles con nombres y fotografías de mujeres desaparecidas o asesinadas. Entre ellos se observaban referencias a casos como los de Esmeralda Castillo Rincón, Nancy Vela Martínez, Silvia Kezaline Corona Montoya y Karina Rubio.
Las consignas comenzaron a escucharse con mayor fuerza al incorporarse a la avenida 16 de Septiembre. “Ni una más”, “Porque vivas se las llevaron, vivas las queremos” y “No que no, no que sí, ya volvimos a salir” eran coreadas por el contingente mientras avanzaba por el primer cuadro de la ciudad.
Al ingresar al túnel de la avenida Juárez, las voces se amplificaron entre las paredes de concreto. Las consignas resonaban al mismo tiempo, como si se tratara de una sola voz que recorría el túnel. En ese punto, varias mujeres dejaron la huella de sus manos pintadas sobre los muros, marcando el paso del contingente.
En las paredes también aparecieron pintas y grafitis con frases y nombres de mujeres que han sido víctimas de violencia, desaparición o feminicidio. Algunas participantes escribían mientras otras continuaban avanzando y coreando consignas, generando un momento donde las voces y los gestos de memoria se mezclaban en el mismo espacio.
La marcha continuó por la avenida Juárez hasta llegar a la Cruz de Clavos, memorial ubicado cerca del Puente Internacional Paso del Norte, un sitio que desde hace años se ha convertido en punto de referencia para recordar a mujeres víctimas de violencia en la ciudad.
Frente al memorial, familiares de víctimas realizaron un pronunciamiento en el que recordaron distintos casos y mencionaron los nombres de mujeres desaparecidas o asesinadas. Durante el acto también reiteraron la exigencia de avances en las investigaciones y procesos judiciales relacionados con estos hechos.
Ahí, entre pancartas, flores y fotografías colocadas frente a la cruz, concluyó la movilización de la marcha incluyente del 8M.





