H. Cd. de Chihuahua. Una escalada sin precedentes sacude el Golfo PĂ©rsico tras el impacto de drones en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Dubái y el incendio de tanques estratĂ©gicos en el puerto de Salalah, Omán, acciones atribuidas a una contraofensiva de Teherán. Esta agresiĂłn, que responde a los bombardeos ejecutados hace doce dĂas por la coaliciĂłn de Estados Unidos e Israel, ha paralizado rutas logĂsticas clave en el Estrecho de Ormuz y disparado el gasto militar del Pentágono a 11 mil 300 millones de dĂłlares en apenas una semana; mientras tanto, el flujo global de combustible y fertilizantes se ve severamente amenazado, augurando un incremento inmediato en los precios de la canasta básica a nivel mundial.
En el epicentro del conflicto, agencias de inteligencia reportan un preocupante vacĂo de poder en Irán ante la ausencia pĂşblica del nuevo LĂder Supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei, quien se rumora pudo haber resultado herido al inicio de la ofensiva tras suceder a su padre apenas el pasado lunes. Paralelamente, la crisis humanitaria se agrava con el Ă©xodo de más de 759 mil personas en el LĂbano y 92 mil refugiados en Siria que huyen de la intensificaciĂłn de los ataques israelĂes contra posiciones de Hezbollah. Con los nodos turĂsticos y comerciales bajo fuego directo, la estabilidad internacional enfrenta una fase de desgaste crĂtico donde la seguridad energĂ©tica global pende de un hilo.
(En Blanco y Negro)




