Pareciera ser una perogrullada, pero la reforma constitucional en materia electoral que planteó la Presidenta de la República al inicio del periodo legislativo de 2026 fue rechazada como se tenía previsto. Tiene que ver con modificaciones a la forma de asignación de plurinominales en la Cámara de Diputados, la desaparición de 32 plurinominales en el Senado y la reducción de un 25% en el gasto público destinado a la operación y funcionamiento del Instituto Nacional Electoral, así como algunas cuestiones que tienen que ver con la introducción de temática relativa a la inteligencia artificial en campañas electorales. Concluiremos que lo que le dio al traste fueron los dineros y los plurinominales.
Así lo sabía la misma presidenta, pues los partidos minoritarios aliados a MORENA en todos los proyectos legislativos que han emprendido, así como en los logros electorales que han tenido en algunos estados, en esta ocasión —el PARTIDO VERDE y el PARTIDO DEL TRABAJO— votaron en contra de las propuestas legislativas de la presidenta.
La Presidenta lo sabía perfectamente y alentó inclusive el hecho de que por esta ocasión su reforma fuera rechazada. ¿Será que no era de ella propiamente y venía como una imposición desde Macuspana? Dejó pasar la bola y entre la oposición y los partidos aliados minoritarios la echaron para abajo.
CONTROL DE DAÑOS CON MÁS DAÑOS
Parece ser que, en lo que se configuraría como un control de daños erróneo, algunos asesores le han venido recomendando a la presidenta que lance un PLAN B y modifique reglas secundarias en materia electoral, pero con el mismo contenido de la propuesta de reformas constitucionales. Sería un despropósito y un error político que lo hiciera, porque si de por sí con el rechazo ya está gastándose buena parte del bono democrático con el que llegó a la presidencia, CLAUDIA SHEINBAUM abriría una brecha que sería difícil de cerrar con los partidos aliados para 2027.
Esto sin contar con que el tiempo ya no sería suficiente para reformas a leyes secundarias, ya que seguramente serían impugnadas constitucionalmente en la Suprema Corte de Justicia, en cuyo caso el proceso no permitiría que pudieran entrar en vigencia en las elecciones del próximo año. Pero veremos qué pasa y cómo reaccionan desde Palacio Nacional; no vaya a ser que por controlar un daño se ocasionen otros daños peores.
PREMIOS COLATERALES PROGRAMADOS
Por ahora, en medio del descalabro obtuvieron un triunfo que parece quedar diluido intencionalmente del ojo mediático. En medio de la derrota legislativa hubo un éxito importante para MORENA al sacar adelante el nombramiento del Auditor Superior de la Federación. Ahora estará encabezada tal dependencia por el hijo de un exsecretario particular de la Presidenta de la República.
Ahí usted calcule, estimado lector, si no es un éxito haber logrado este avance en el nombramiento. ¿No sería la reforma electoral el gambito para convertir en rey a un alfil? Buen ajedrez andan jugando.
LOS LEALES SIEMPRE SERÁN PREMIADOS
La reforma electoral que no pasó en el Congreso ha dejado algunos heridos en todos lados, pero también ha permitido que algunos políticos demuestren realmente sus lealtades. El caso más interesante en el estado de Chihuahua se da con el diputado federal por el PARTIDO VERDE, ALEJANDRO PÉREZ CUÉLLAR, que votó a favor de la famosa reforma, no obstante que su partido Verde no votó en contra. En términos generales habla bien de su congruencia en acompañar el proyecto político de MORENA, donde milita su hermano y cabeza de grupo político, pero habrá que ver qué consecuencias tiene con los verdes al interior. Por supuesto que eso va a fortalecer las aspiraciones de su hermano.
También en el otro extremo está el diputado federal por el PARTIDO DEL TRABAJO, ROBERTO “NONO” CORRAL, que votó también a favor de la reforma propuesta cuando su partido del Trabajo votó en contra, pero está pagando la pertenencia al grupo de la senadora ANDREA CHÁVEZ.





