H. Cd. de Chihuahua. El panorama del comercio internacional en el hemisferio occidental dio un giro drástico este 13 de marzo de 2026 con la firma del Acuerdo de Comercio Recíproco (ART) entre Ecuador y Estados Unidos. Este tratado, impulsado por el presidente ecuatoriano Daniel Noboa bajo la estrategia geopolítica “Escudo de las Américas”, rompe el monopolio estratégico que México mantuvo durante décadas como el socio prioritario de Washington.
El acuerdo otorga a Ecuador ventajas competitivas inmediatas, como la eliminación de sobretasas del 15% para la mayoría de sus exportaciones no petroleras, lo que generará un flujo comercial adicional de más de 2,700 millones de dólares. Mientras tanto, México atraviesa un periodo de incertidumbre; en 2025, el sector agrícola nacional registró su primera contracción en 15 años, cayendo un 10.8%, lo que refleja el cambio de prioridades en la política comercial de la Casa Blanca.
El impacto es especialmente crítico para los productores sinaloenses. El tomate de Sinaloa, motor económico del noroeste, enfrenta actualmente un arancel compensatorio del 17.09% en EE. UU. En contraste, el nuevo acuerdo ART concede exenciones arancelarias a los productos hortícolas de Ecuador, permitiéndoles ingresar al mercado estadounidense con costos mucho menores y una mayor confianza sanitaria respaldada por una alianza directa con la FDA.
Este nuevo mapa comercial evidencia que la ventaja histórica del T-MEC ya no es suficiente frente a socios emergentes que logran una mayor alineación estratégica con Washington. Para México, el escenario implica una competencia mucho más agresiva en sectores agrícolas clave durante los próximos años.
(En Blanco y Negro)





