H. Cd. de Chihuahua.-La persistente inseguridad en la región de Atascaderos, municipio de Guadalupe y Calvo, ha frenado el regreso a las aulas, obligando a las instituciones de educación básica a mantener la modalidad a distancia. Aunque cerca del 50% de las familias desplazadas han vuelto a la comunidad, el temor de los padres de familia se intensificó tras los recientes enfrentamientos armados registrados el 26 de marzo en localidades aledañas como El Ocote y Ojo Frío, lo que impide garantizar condiciones de seguridad para las clases presenciales.
Para dar continuidad al ciclo escolar, escuelas de nivel preescolar, primaria y secundaria —incluyendo planteles como la secundaria Luis Donaldo Colosio y la zona escolar 158— atienden a cientos de alumnos mediante estrategias digitales y mensajería telefónica. El titular educativo, Hugo Gutiérrez Dávila, destacó que el personal docente implementa el envío de materiales y retroalimentación constante para reducir el impacto del desplazamiento forzado en el aprendizaje de niñas, niños y adolescentes.
De forma paralela, las autoridades y la representante legal Norma Ledezma Ortega han canalizado apoyos integrales a las familias refugiadas en la ciudad de Chihuahua. Tras un censo de necesidades en el fraccionamiento Vistas San Guillermo, se realizaron jornadas de acopio que permitieron la entrega de 289 libros de texto y 72 paquetes de útiles escolares el pasado 10 de marzo, beneficiando a familias que perdieron sus pertenencias tras abandonar su comunidad de origen.





