“Que la dirigencia no vaya con nadie”, expresó el presidente municipal de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, al fijar postura sobre el papel que debe asumir Morena en Chihuahua frente a quienes buscan posicionarse rumbo a 2027.
El señalamiento surge luego de que la presidenta estatal del partido, Brighite Granados, indicara previamente que acudiría a eventos de aspirantes en caso de ser invitada, lo que abrió discusión sobre la actuación de la dirigencia en esta etapa.
Ante ese escenario, el alcalde consideró que el cargo exige mantener distancia para evitar interpretaciones de respaldo antes de que se definan los procesos internos.
Como referencia, mencionó la etapa en la que Mario Delgado estuvo al frente de la dirigencia nacional, periodo en el que —según expuso— se mantuvo enfocado en su responsabilidad sin asistir a actividades de quienes competían por la coordinación nacional.
En ese proceso participaron perfiles como Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard y Adán Augusto López, entre otros, sin que la dirigencia nacional se involucrara en eventos de alguno de los aspirantes.
El edil sostuvo que la función principal de la dirigencia es fortalecer la organización interna y generar condiciones equitativas, evitando presencia en actos de promoción política.
Agregó que el acompañamiento debe darse una vez que exista una definición interna, momento en el que corresponde respaldar al perfil que resulte.
“No se trata de que vaya con uno y luego con otro… debe dar seriedad a su responsabilidad”, señaló.
El planteamiento se da en un momento en que distintos actores comienzan a tener presencia pública en el estado, previo a la siguiente etapa política, que es la gobernatura del Estado.





