H. Cd. de Chihuahua.-La temporada de Semana Santa representa para muchas personas un periodo de descanso, convivencia familiar y la oportunidad de visitar entornos naturales como ríos, presas y paisajes cercanos. Sin embargo, también es un momento propicio para reflexionar sobre el cuidado del medio ambiente y el papel que cada persona desempeña en la protección de la Tierra, nuestra “casa común”, señaló la Dra. Sandra Rodríguez Piñeros, docente investigadora de la Facultad de Zootecnia y Ecología de la Universidad Autónoma de Chihuahua.
La académica destacó que esta época permite fortalecer la conciencia ambiental y promover acciones responsables durante las actividades recreativas. Subrayó que el desierto chihuahuense posee una gran riqueza biológica y cultural, donde incluso en condiciones áridas existe vida cuya preservación depende de decisiones cotidianas. Cada familia, estudiante y visitante puede convertirse en agente de cambio al disfrutar de la naturaleza con responsabilidad, evitando dejar una huella negativa y fomentando prácticas sostenibles.
Entre las recomendaciones mencionó respetar la flora y fauna, no extraer especies, separar residuos, reducir plásticos de un solo uso, utilizar recipientes reutilizables, no dejar basura y privilegiar el consumo local. Estas acciones contribuyen a la conservación de los ecosistemas y representan un acto de respeto hacia las comunidades y futuras generaciones. Además, iniciativas como EDUCOE promueven en niñas, niños y jóvenes la adopción de hábitos sostenibles, reconociendo el impacto de las decisiones diarias en el entorno y la calidad de vida.





