Ciudad Juárez.- Estados Unidos presentó cargos penales contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios señalados por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, mientras la Secretaría de Relaciones Exteriores respondió que las solicitudes de detención con fines de extradición llegaron sin elementos de prueba suficientes. El caso también incluyó un pronunciamiento del embajador Ronald Johnson, quien respaldó la acción judicial y reiteró que la corrupción ligada al crimen organizado será perseguida cuando aplique la jurisdicción estadounidense.
La acusación fue dada a conocer por la fiscalía federal del Distrito Sur de Nueva York. En ese expediente aparecen además el senador morenista Enrique Inzunza, el alcalde de Culiacán y varios mandos vinculados con áreas de seguridad, procuración de justicia y operación policial en la entidad.
De acuerdo con la información difundida por autoridades estadounidenses, los señalados enfrentan acusaciones por conspiración para importar narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos explosivos, así como conspiración para poseer ese armamento. En algunos de esos delitos, las penas podrían alcanzar varias décadas de prisión o incluso cadena perpetua.
Por su parte, la SRE informó que recibió por conducto de la embajada estadounidense las peticiones de captura con fines de extradición, pero sostuvo que la documentación enviada no incluye pruebas que acrediten responsabilidad penal. Por esa razón, el caso será revisado por la Fiscalía General de la República bajo las reglas del sistema jurídico mexicano.
Rocha rechazó los señalamientos y afirmó que carecen de sustento. También sostuvo que las imputaciones constituyen un ataque contra Morena y contra la Cuarta Transformación. En paralelo, la embajada de Estados Unidos en México difundió una declaración donde insistió en fortalecer la rendición de cuentas, la transparencia y el Estado de derecho en ambos lados de la frontera.






