El presidente de Volodímir Zelenski anunció el inicio de una operación de 40 días con el objetivo de incrementar la presión sobre Rusia y acercar el fin de la guerra. La estrategia fue autorizada tras una reunión con el jefe del servicio de seguridad ucraniano y contempla acciones dirigidas contra objetivos estratégicos rusos para influir en el desarrollo del conflicto.
De acuerdo con el mandatario, la operación busca obligar al “Estado agresor” a poner fin a las hostilidades y abrir la puerta a una paz duradera. En los últimos meses, Ucrania ha intensificado los ataques de mediano y largo alcance contra infraestructura ubicada en territorio ruso y en zonas ocupadas, especialmente instalaciones relacionadas con la industria petrolera.
El anuncio se produce en un momento de alta tensión entre ambos países, mientras continúan los enfrentamientos y los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo siguen sin avances significativos. La nueva ofensiva forma parte de la estrategia de Kiev para aumentar la presión militar sobre Moscú con la esperanza de impulsar negociaciones que permitan poner fin a más de cuatro años de guerra.




