John Bolton, quien fue asesor de Seguridad Nacional durante el primer mandato de Donald Trump, se declaró culpable de un cargo por retener ilegalmente información clasificada como parte de un acuerdo con la Fiscalía de Estados Unidos. El caso está relacionado con documentos confidenciales que conservó tras dejar el gobierno y que utilizó mientras preparaba sus memorias, por lo que ahora enfrenta una posible condena que será definida el próximo 28 de octubre.
De acuerdo con las autoridades, Bolton compartió notas con información sensible con algunos familiares y realizó un manejo indebido de material considerado de seguridad nacional. Aunque inicialmente enfrentaba múltiples cargos y se había declarado inocente, finalmente aceptó su responsabilidad para alcanzar un acuerdo judicial que podría evitar que sea enviado a prisión, aunque contempla una multa de 2.25 millones de dólares, servicio comunitario y otras sanciones.
Bolton, quien pasó de ser uno de los principales colaboradores de Trump a convertirse en uno de sus críticos más severos, aseguró sentirse arrepentido por sus acciones. El caso ha vuelto a poner bajo los reflectores el manejo de documentos clasificados por exfuncionarios estadounidenses y reavivó el debate sobre la protección de información de seguridad nacional en Estados Unidos.





