México y Estados Unidos inauguraron en Metapa de Domínguez, Chiapas, una nueva planta de producción de moscas estériles para reforzar el combate contra el gusano barrenador del ganado, una plaga que afecta gravemente a la ganadería y puede representar riesgos para otros animales e incluso para las personas. La apertura de estas instalaciones ocurre casi dos años después de que se detectara el primer caso del actual brote en el país y forma parte de una estrategia binacional para contener su expansión.
La planta fue construida con inversión conjunta de ambos gobiernos y tendrá la capacidad de producir hasta 100 millones de moscas estériles por semana. Estos insectos son liberados en las zonas afectadas para interrumpir el ciclo reproductivo del gusano barrenador, una técnica que ha demostrado ser efectiva en campañas anteriores de erradicación. Durante la inauguración participaron la presidenta Claudia Sheinbaum, la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, y otras autoridades de ambos países.
Las autoridades destacaron que este proyecto busca proteger la producción pecuaria, fortalecer la sanidad animal y recuperar la confianza del sector ganadero, especialmente después de las afectaciones comerciales provocadas por la plaga. Además, Estados Unidos anunció una inversión adicional para reforzar las acciones de control y mantener la cooperación con México frente a un problema que impacta a ambos países.




