La comunidad del béisbol menor en Venezuela se encuentra sumida en un profundo e indescriptible luto tras la trágica pérdida física de un grupo de niños pertenecientes a la organización de los Criollitos de La Guaira, cuyas vidas fueron truncadas abruptamente por un devastador sismo que sacudió al país. Ante esta catástrofe que ha dejado los campos de juego en un absoluto silencio y a toda una nación con el corazón destrozado, la Liga Los Incas Softball y la comunidad deportiva se han unido para manifestar su total solidaridad, fe y apoyo incondicional hacia los padres, entrenadores y familiares de las víctimas. En el ámbito del deporte infantil se trasciende la competencia para formar una inmensa familia, un lazo inquebrantable que hoy se estrecha con fuerza en la distancia para compartir el dolor y brindarse mutuamente el consuelo necesario para sobrellevar esta terrible oscuridad.
Estos pequeños atletas no solo representaban el futuro brillante del deporte nacional, sino también la alegría viviente de las gradas, la esperanza en cada turno al bate y la sonrisa inocente que recordaba a todos el verdadero amor por el juego. Aunque su partida deja un vacío imposible de llenar en la comunidad de La Guaira, su pasión, entrega y carisma quedarán grabados eternamente en las bases de los campos y en la memoria colectiva del país. Hoy se les despide con los más altos honores, con la certeza de que estos pequeños campeones han tomado la delantera para formar el equipo más hermoso en un diamante celestial, volando alto y dejando una luz imborrable que guiará e inspirará a las próximas generaciones.




