H. Cd.. de Chihuahua.- El hombre que responde desde los escombros: Hernán Gil desafía la tragedia en Venezuela.
Cada pocos minutos, un centenar de rescatistas interrumpe las labores de excavación y ordena un silencio absoluto en la zona del derrumbe en Catia La Mar, Venezuela. Entre escombros y estructuras inestables, los equipos detienen maquinaria y movimientos para intentar captar cualquier señal de vida bajo la montaña de concreto donde se encuentra atrapado Hernán Gil.
El vigilante permanece con vida tras casi una semana bajo los restos de un edificio colapsado, en medio de uno de los operativos de rescate más complejos registrados en la región tras los recientes sismos. De acuerdo con reportes de la agencia EFE, el hombre quedó atrapado en la garita del sótano donde trabajaba, un espacio que, aunque lo protegió parcialmente del colapso, también ha complicado las labores para llegar hasta él sin provocar nuevos derrumbes.
Las labores continúan de forma manual, con apoyo de especialistas internacionales e ingenieros que evalúan cada movimiento para evitar un colapso mayor. Mientras tanto, la esperanza se mantiene viva gracias a que Hernán responde desde el interior de los escombros, convirtiendo cada llamado en un nuevo impulso para seguir con un rescate que avanza contra el tiempo. (En Blanco y Negro).









