China enfrenta una serie de desastres naturales que han dejado al menos 20 personas fallecidas y decenas de miles de afectados en distintas regiones del país. Entre el lunes y el martes, tormentas severas, tornados, el tifón Maysak y un deslizamiento de tierra provocaron daños materiales, inundaciones y evacuaciones masivas, mientras las autoridades continúan con las labores de rescate y atención a las víctimas.
En la provincia de Hubei, las tormentas eléctricas, lluvias intensas y tornados causaron la muerte de 11 personas, además de un desaparecido y más de 330 heridos. El fenómeno afectó a cerca de 14 mil 600 habitantes, provocó el colapso de viviendas y obligó a evacuar a cientos de personas. Por otra parte, el tifón Maysak impactó el sur del país, especialmente la región de Guangxi, donde dejó cuatro fallecidos, ocho desaparecidos y más de 84 mil personas afectadas, además de inundaciones, cortes de energía y daños en infraestructura.
En el noroeste de China, un deslizamiento de tierra en la provincia de Gansu provocó la muerte de cinco personas y dejó a otras 12 desaparecidas luego de sepultar a un grupo de trabajadores. Ante la emergencia, el presidente Xi Jinping ordenó intensificar las operaciones de rescate, la atención a los heridos y el apoyo a los damnificados. Las autoridades también mantienen vigilancia por la llegada del supertifón Bavi, cuyos efectos podrían comenzar a sentirse en el sureste del país durante los próximos días.





