H. Cd. Chihuahua.-En un mensaje que sacudió la opinión pública, la Fiscalía General de la República (FGR) anunció un avance sin precedentes en la investigación del caso Ayotzinapa. Como parte de un reanálisis exhaustivo y detallado de los expedientes bajo un nuevo modelo de investigación, la autoridad ordenó rastrear minuciosamente las actuaciones del 26 de septiembre de 2014. Aquella fatídica noche, un autobús con estudiantes normalistas fue registrado por cámaras de seguridad externas al Palacio de Justicia en Iguala, Guerrero, justo en el momento en que eran interceptados por policías municipales y estatales. A pesar de que durante años las autoridades sostuvieron la versión oficial de que dichas grabaciones no existían debido a supuestas fallas técnicas, diligencias recientes confirmaron que esa justificación era completamente falsa.
El esclarecimiento del encubrimiento dio un vuelco decisivo tras las declaraciones clave obtenidas de testigos protegidos y colaboradores. Dichos testimonios revelaron que las grabaciones de las cámaras de seguridad sí existían y que fueron sustraídas deliberadamente bajo amenazas para ser entregadas a “Ángel N”, exgobernador del estado de Guerrero. Según las investigaciones, el exmandatario estatal encabezó una reunión con mandos de primer nivel de su administración para instruir la desaparición sistemática de cualquier prueba o evidencia vinculada a los acontecimientos ocurridos frente al Palacio de Justicia, configurando así una red de complicidad dolosa desde las más altas cúpulas del poder ejecutivo estatal.
Ante la contundencia de las evidencias acumuladas por la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el Caso Ayotzinapa, un juez federal emitió la orden de aprehensión correspondiente en contra del exgobernador por los delitos de contra la administración de justicia y desaparición forzada de personas. La orden fue cumplimentada con apego al debido proceso y el respeto a los derechos humanos. Con estas acciones, la fiscalía reafirmó su compromiso de no detener las investigaciones hasta dar con el paradero de los 43 normalistas y llevar ante las autoridades a cada uno de los responsables, enviando un mensaje claro de que no habrá impunidad ante la comisión de crímenes de Estado.(En Blanco y Negro)





