Japón.- Nagasaki conmemoró este domingo el 81 aniversario del lanzamiento de la bomba atómica con una ceremonia en la que el alcalde de la ciudad, Shiro Suzuki, pidió la abolición de las armas nucleares. El funcionario afirmó que estas armas no son un “mal necesario”, sino un “mal absoluto”, y sostuvo que la humanidad y las armas nucleares nunca podrán coexistir. También pidió al gobierno japonés mantener los llamados “tres principios no nucleares”: no poseer, no producir y no permitir el ingreso de este tipo de armamento al país.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, aseguró durante la ceremonia que su gobierno defiende estos principios, aunque no aclaró si Japón los mantendrá en el futuro. El Ejecutivo prepara una revisión de sus principales documentos de seguridad nacional para este año, lo que ha generado dudas sobre la continuidad de la política nuclear del país. La incertidumbre aumentó después de que el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, planteara recientemente un debate nuclear “sin tabúes”.
Durante la ceremonia también se leyó un mensaje del secretario general de la ONU, António Guterres, quien hizo un llamado a la diplomacia y a la reducción de los riesgos nucleares. “La humanidad no debería vivir bajo amenaza permanente”, afirmó, al pedir liderazgo y voluntad política para avanzar hacia un mundo libre de armas nucleares.





