Con el Partido Acción Nacional gobernando Chihuahua con MARU CAMPOS, se ha tomado la decisión de que a partir de hoy la política tome un rumbo diferente. La narrativa planteada por la mandataria de deslindarse de traiciones, respecto de algunos funcionarios y exfuncionarios que tomaron de asumir lo que denominó valores de MORENA, materialmente hará que se balcanicen las fuerzas dentro del PAN antes del periodo electoral de 2027. Perderá fuerza el PAN, por supuesto, pero parece que se midieron las posibles consecuencias y así será.
ANTECEDENTES PRIISTAS DE QUIEBRES
Tradicionalmente, los priistas hacían un ejercicio similar antes de la selección de candidatos: se distanciaban en grupos de correligionarios para contender internamente, alguien tenía que ganar, después venía la operación cicatriz para ir a las campañas y, una vez ganadas las elecciones, se les daba a los perdedores algunos cargos, siempre y cuando las ofensas no hubieren sido personales. Solo quedaba fuera de alguna posibilidad el suspirante perdedor. Ahora toca estar sentado, se decía, pero era el PRI. Los del partido en el poder desde 2016 en Chihuahua, que son el PAN, las cocinan diferente. Los que se avientan contra el suspirante ganador quedarán fuera de figurar. Ejemplos sobran: LALO ROMERO y correligionarios, etc.
LAS RAZONES DE MARU CAMPOS
Las declaraciones de MARU CAMPOS en su deslinde de lo que llamó traición a los principios y valores con los que conoció a CÉSAR JÁUREGUI están vistas por todos los analistas como un portazo a una parte importante del grupo compacto que la llevó al poder en 2021. Es difícil entender cómo se rompió una relación que ella misma apunta de 15 o 20 años, si se desvirtuó por un asunto que tenía naturaleza en materia de seguridad pública, como las consecuencias de la operación en la sierra de Chihuahua. Es evidente que este suceso generó, además de una indagatoria en la que se vieron y se ven involucrados el político suspirante a la candidatura a la Alcaldía de Chihuahua, CÉSAR JÁUREGUI, la Gobernadora MARU CAMPOS y algunos funcionarios de la Fiscalía del Estado. Pero la pregunta es si fue este operativo o fueron las aspiraciones de CÉSAR JÁUREGUI lo que provocó el distanciamiento y el encono.
LA REALIDAD SE IMPONE CON LOS PANISTAS
La situación generada después de la comparecencia de CÉSAR JÁUREGUI en la Fiscalía General de la República y la destapada consecuente del político a la contienda por la nominación del PAN antes de que concluyeran las indagatorias, parece que llevó a cambiar el rumbo por parte de algunos panistas importantes de la nomenclatura en Chihuahua Capital que prefirieron decantarse por el Secretario General de Gobierno, SANTIAGO DE LA PEÑA, para acceder a la candidatura por la Alcaldía de Chihuahua. Pero no quedó ahí la cosa. El hecho de que algunos miembros del gabinete de MARU se lanzaran a apoyar a SANTIAGO levantó a los seguidores de JÁUREGUI con posiciones en redes, manifestaciones de presencia en eventos y definición a su favor. Esto se vio como una rebeldía y como una indisciplina. Ahí no empezaron los diferendos, pero sí se acentuaron. La dirigencia del PAN a cargo de DANIELA ÁLVAREZ reaccionó mal, a destiempo, generando mayores alejamientos de militantes y simpatizantes en favor de JÁUREGUI. Pero dónde están las traiciones y los antivalores a los que se acercan, según la Gobernadora, estos seguidores o sus liderazgos, hay que preguntar.
CUMPLIÓ AÑOS SANTIAGO DE LA PEÑA
El grupo compacto de la Gobernadora, encabezado por DIODORO CARRASCO, ERNESTO CORDERO, JORDY HERRERA, JESÚS CARRILLO, JESÚS GRANILLO y FERNANDO ÁLVAREZ, así como algunos otros cercanos, celebraron en la oficina administrativa de la Gobernadora en Palacio al Secretario General de Gobierno, SANTIAGO DE LA PEÑA, en su cumpleaños. Para despejar dudas, casi de manera simultánea con la postura de la mandataria, refirió en su conferencia de prensa, donde nombrara a algunos funcionarios en plural y a CÉSAR JÁUREGUI en singular, como posibles traidores a los valores tradicionales. Mencionó a su familia y a la Iglesia como sus propios valores, pero si mencionó que ella es creyente y cercana a DIOS, entonces a qué se refirió, solo a posibles acercamientos a MORENA de JÁUREGUI y compañía. De nuevo, es pregunta solamente.
CONSECUENCIAS DEL ENCONO
La bronca no funciona en política cuando es de propios. Le pasó a PATRICIO con REYES, le pasó a REYES con DUARTE, le pasó a CORRAL con MARU. Estas fracturas debilitan al poder político en turno y afianzan al rebelde. Recordemos cómo dentro de la sociedad y del PAN la fuerza contra la que CORRAL se lanzó para enjuiciar a MARU CAMPOS generó un apoyo inusitado que la convirtió en Gobernadora de facto antes de las elecciones de 2021. La vio el pueblo como una víctima del poder. Si sucede que mediante una campaña de descrédito y con una cargada se busca desestimar la posibilidad de que CÉSAR JÁUREGUI contienda internamente para buscar la nominación del PAN a la Alcaldía de Chihuahua, es posible que el elector común se sienta desconcertado. Esta acción puede provocar que un gran número de seguidores de CÉSAR JÁUREGUI pueda desalentarse y buscar otras opciones.
Y QUÉ TAL SI SÍ
El primero en capitalizar una ruptura como la que se anticipa en el PAN, con las palabras de la Gobernadora, es nada más que CRUZ PÉREZ CUÉLLAR. Porque, aunque es difícil que CÉSAR JÁUREGUI se vaya a MORENA, sí puede manifestar su apoyo a CRUZ en su propósito. Esa pura situación lo colocaría ante la posibilidad de tener alguna posición de poder en el sexenio siguiente si esta gana. No se ve que pueda ser candidato CÉSAR a algún puesto de elección popular por MORENA, eso es claro. De cualquier forma, el PAN pierde un buen político en ese caso y no están para correr esos riesgos. Todavía tienen oportunidad de buscar conciliar.





