Un grupo de mujeres comenzó a pintar nuevamente los rostros de personas desaparecidas en la barda de la Secundaria Federal número 3, después de que las imágenes fueran cubiertas con propaganda política. La intervención, sin embargo, no fue acordada previamente con las madres que habían solicitado recuperar el mural.
La situación se presentó mientras las familias buscan definir cómo continuar con la recuperación de las imágenes que permanecieron durante años en la pared ubicada sobre el Viaducto Mártires del 68. La inconformidad no está relacionada con volver a colocar los rostros, sino con que otras personas comenzaron a intervenir el espacio sin consultar previamente el diseño que las madres habían contemplado.
De acuerdo con la información proporcionada por una de las madres, las mujeres que acudieron a pintar señalaron que lo hacían por iniciativa propia y con la intención de apoyar. Sin embargo, integrantes de colectivos les solicitaron detener los trabajos para que las intervenciones pudieran coordinarse con las familias.
La petición no fue atendida y las pinturas continuaron. Entre las diferencias planteadas se encuentra el uso de colores y la forma en que serán representados nuevamente los rostros, debido a que las familias ya trabajan en propuestas para recuperar el mural.
Antes de esta intervención, también se había realizado una pintura de la Virgen de Guadalupe sobre la barda. Una de las madres pidió detener ese trabajo después de que la imagen generara comentarios en redes sociales y señaló que prefería que el espacio fuera intervenido a partir de un boceto previamente revisado.
El mural fue creado en 2019 con participación de familiares y artistas locales. En la barda fueron colocados los rostros de 16 mujeres relacionadas con casos de desaparición y feminicidio, entre ellas jóvenes cuyos familiares han participado en acciones para mantener visibles sus historias.
La situación actual tiene como antecedente lo ocurrido el pasado 14 de agosto, cuando las madres acudieron a la parte posterior de la Secundaria Federal número 3 para pedir que fueran retiradas las imágenes de propaganda política que habían cubierto los rostros del mural.
En aquella ocasión, las familias solicitaron que las imágenes fueran restituidas. A partir de esa petición se planteó la recuperación de la obra, pero ahora surgieron diferencias sobre quiénes participan en los trabajos y cómo deben realizarse las nuevas pinturas.
Las familias ya cuentan con propuestas para continuar con el mural y, en algunos casos, con bocetos aprobados por las madres. La intención es que las imágenes sean trabajadas de manera coordinada y que los diseños correspondan a lo acordado con quienes mantienen los casos de sus hijas.
Las madres han pedido a las personas que quieran sumarse a la recuperación del mural que primero establezcan comunicación con las familias antes de pintar sobre la barda. Mientras tanto, los trabajos ya iniciaron y el desacuerdo se mantiene en la forma en que continuará la intervención de los rostros.




